Buscar
03:54h. Jueves, 15 de Noviembre de 2018

Hoy me gustaría  hablaros de la ayuda de la pierna y cómo al usarla correctamente nos ayuda a ser mas efectivos sin necesidad de ir al gimnasio.

A menudo escuchamos a los profesores gritar aquello de “ más pierna ! “ cuando el caballo no va hacia adelante. Muchos jinetes no saben qué hacer o cómo hacer su pierna más fuerte, muchos recurren a agarrarse , dar patadas y apretar , lo cual generalmente  no es efectivo y además inhibe al caballo de moverse hacia adelante, irá más rápido , pero no hacia adelante.

 Cuando un caballo va hacia adelante , a una ligera ayuda de la pierna el caballo responde avanzando con una buena utilización de su cuerpo de forma ligera, sus trancos largos pero no rápidos, usando sus cuartos traseros, los músculos de su dorso libremente en cada tranco, lo cual implica que el caballo quiere ir hacia adelante y hacer lo que el jinete pide de forma calmada y relajada.

Muchos jinetes usan espuelas porque sin ellas se vuelven ineficaces, yo prefiero ver a jinetes que aprenden cómo usar la pierna y el asiento de forma correcta y reeducar al caballo a la pierna utilizando una fustita si fuese necesario. En realidad, las espuelas están reservadas a refinar la ayuda de la pierna y no a sustituirla , lo cual significa que antes debes tener una pierna constante. La mayoría de las veces que un caballo no responde a la ayuda de la pierna es porque el jinete tiene un asiento pobre y una mala posición de pierna que bloquea al caballo y le impide avanzar hacia adelante.

Hay diferentes maneras de usar la pierna sin estorbar nuestra posición, la que escojamos dependerá del caballo y las circunstancias. Por ejemplo, un caballo vago o frío probablemente ignore por completo la presión de la pantorrilla pero responderá a la vibración de la pierna. Un caballo sensible puede que responda a un suave movimiento de deslizar el asiento y una suave presión de pierna para responder. El jinete debe saber cómo usar el cuerpo en su conjunto para ayudar al caballo y usar la presión de la pantorrilla de forma independiente. Cuando montamos con la posición correcta , nuestra espalda , asiento y pierna trabajan juntas y coordinadas enviando al caballo hacia adelante, y si no estamos en esa posición correcta , logramos lo contrario, bloqueamos al caballo.

La rigidez en las caderas es la forma más habitual en la que se pierde este movimiento hacia adelante y entonces  el jinete se ve obligado a recurrir a la fuerza para superar la resistencia  que ha creado inconscientemente.

Cuando alteramos nuestra posición para usar la espuela o dar una patada, básicamente estamos entrenando a nuestro caballo a no responder a nuestra petición inicial del cuerpo. Si después de mantener tu posición y las piernas quietas vemos que el caballo no hace caso , habrá que reeducarlo utilizando una fusta detrás de nuestra pierna pero sin comprometer nuestra sólida posición, de lo contrario puede que te encuentres con el salto en vez de saltar sobre él.