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01:09h. Viernes, 06 de diciembre de 2019

Hace una semana os hice una pregunta, ¿por qué entrenas? Muchos de vosotros habréis pensado sobre ello, otros, simplemente no le habréis dado importancia o estaréis en desacuerdo conmigo acerca de que el por qué puede ser nuestra guía.

Me imagino que el placer de entrenar a unos niños viene dado por las satisfacciones personales que adquirís o que vivenciais cuando los veis, cuando aprenden, cuando os sorprenden, cuando son capaces de mejorar, cuando vuestro club os paga u os da un cariño…

Todos estos motivos son personales e intransferibles, pero tienen varios aspectos comunes que yo resumiría en tres, el fútbol, el niño, y yo, el entrenador.

Esas son las tres variables sobre las cuales nosotros podemos incidir si queremos cambiar algo, son las únicas que en cierto modo nos condicionan la práctica deportiva. Hay muchas otras, pero no dependen tanto de nosotros y no son de fácil “arreglo”; me refiero a instalaciones, materiales, club, directivos, árbitros… Todos estos aspectos son como dije antes los que condicionan la práctica deportiva; los tres primeros, los de más fácil acceso para nosotros los entrenadores, y yo os pregunto, ¿manejamos los tres aspectos?

Sea cuál sea el motivo por el que entrenamos, la mejora de los niños nos beneficiará, para ganar, para enseñar, para optar a equipos de mayor nivel… yo pienso, si los niños mejoran y esto me proporciona diferentes satisfacciones, por qué no hacer que mejoren más, ¿hago realmente todo lo que está en mis manos para que esos niños mejoren?

Esto es una visión muy simple y egoísta, estamos pensando sólo en nuestro beneficio personal, pero también hay otra visión, y es aquella en la que nuestro porque va dirigido hacia los niños, porque realmente queremos que aprendan cosas, queremos enseñarles, queremos educarles.

El fin de este análisis no es otro que saber si manejamos con soltura las tres variables que podemos cambiar, entendiendo que, ya que entrenamos, hagámoslo bien, nuestros objetivos o los de los niños se cumplirán mejor.

Los niños

Sé realmente cómo son esos niños, cuales son las características físicas y psicológicas que condicionarán mi entrenamiento. Me he fijado y preocupado por ellos, por saber sus inquietudes, por saber por qué vienen al entrenamiento. ¿Nunca os ha pasado que en el entrenamiento varios niños prefieran jugar a la pilla o al brilé que hacer una tarea de fútbol?

Los niños, como todos nosotros tienen sus motivaciones, sus intereses, y es ahí donde nuestra capacidad de observar y analizar juega un papel importante, saber sus gustos, saber por qué vienen, si les gusta, si no les gusta; pero… ¿por qué vienen los niños al fútbol?

Hay diferentes visiones para esta pregunta, vienen por el fútbol, por los amigos, porque los mandan los padres… Sin embargo, hay un respuesta común, todos ellos quieren divertirse, quieren jugar; y aprender, por desgracia para nosotros, es un objetivo que muy pocos niños tienen, pues si todos recordamos lo que es ser niño, sabremos que más nos gustaba divertirnos que aprender, o… ¿podría hacerse a la vez?

Podemos plantear un ejercicio de conducción, pero, y si en vez de ello hacemos una carrera, una carrera jugando a la pilla con balón en conducción, y si nos transformamos en animales y vamos a robarles la comida a los otros animales, robándola con la conducción de balón… Son ejemplos… ¿los habéis probado?

No entiendo al entrenador que no conoce a sus niños, su edad, sus características, no entiendo que pretendamos hacer algo con los niños si no sabemos quiénes son. ¿A vosotros os gustaría que al ir a los gimnasios os realizasen tablas de ejercicios que están dirigidas a profesionales del culturismo? ¿Os gustaría que cuando vais a trabajar, os manden hacer cosas para las que no estáis cualificados? Manuel, mañana haga usted los planos de este edificio, quiero saber cuánto hormigón necesitamos, cuánto aluminio… Señor, sólo soy el albañil… deme tiempo para aprender y lo haré

Juanito, presiona, temporiza, cambia la orientación, roba, conduce, no conduzcas, pasa, centra… pasa bien, tira, nooo, por la derechaaa

Yo me imagino que el niño pensará, no sé correr, y aún encima tengo que correr con esto que se escapa para todas partes… me dijo que tirara, hice mi mejor tiro pero me dice que por la derecha, pues siempre tiraré por la derecha…

Por lo tanto, mi primera pregunta importante hoy es la siguiente:

¿Sabes realmente a qué niños te diriges cuando entrenas? ¿Conoces las características de su edad? ¿Todos tus ejercicios y tareas son adecuados para esa edad? ¿Sabes alguno de sus intereses? ¿Les exiges lo que realmente puedes exigirles a su edad o les exiges más? ¿Puedes exigirles algo?

Estas son situaciones que se dan todos los días en el entrenamiento, que nosotros manejamos, y que por desgracia, no tienen un por qué.

Si nosotros fuésemos capaces de darle un motivo a cada tarea, a cada frase, a cada corrección, una respuesta al por qué, trabajaríamos mejor.

Tal y como yo lo veo, el tiempo que pasamos con el niño, estamos siendo evaluados y analizados constantemente, ellos quieren agradarnos, y una palabra, una corrección, puede condicionarlos más de lo que nos imaginamos, por lo tanto, es necesario que cada acción, cada gesto, cada corrección que les hagamos tengan una finalidad.

Mi objetivo no es otro que haceros pensar acerca de vuestro equipo, tratar de que conozcáis a vuestros niños. Os dejo varias cosas que tendremos que analizar para mejorar nuestro entrenamiento, todas ellas están en relación al niño; el fútbol y el entrenador vendrán más adelante.

Si buscamos información acerca de las características físicas y psicológicas de los niños de la edad que nos corresponde, aparecerán varios conceptos que debemos manejar, que debemos conocer y tener en cuenta a la hora de entrenar.

El gusto por el juego.- Es algo que los niños llevan dentro. Transformar nuestras tareas en juegos puede ser un elemento diferenciador, un cambio en nuestro entrenamiento.

Concentración limitada.- Ejercicios de larga duración son imposibles para los niños, charlas interminables, explicaciones eternas. Dos ideas; si la explicación de una tarea, no la han entendido fácilmente, es que la tarea no está bien explicada o es demasiado compleja. Si necesito dar una charla el fin de semana muy larga, es que no confío en lo que hemos trabajado.

Imitación.- El niño, al querer aprender, incluso al querer agradar, tiende a imitar, aspectos positivos y por desgracia aspectos negativos. Aquí entra en juego uno de mis recursos preferidos como entrenador, el refuerzo positivo. El refuerzo positivo no deja de ser el decirle a un niño que algo está bien, cuando está bien, los demás seguramente traten de copiarlo. A mí me resulta muy útil. Por otro lado y como ya dije antes, imitan nuestros gestos negativos, nuestras malas conductas, nuestras protestas, nuestras expresiones, cuidadlas.

Egoísmo.- Nuestros niños, son egoístas. Eso para mí, es una de las bases de mi entrenamiento. ¿Cómo puede ser que haya niños que no quieren el balón? Si algún jugador de tu equipo huye del balón, se esconde dicho vulgarmente, algo falla. Analiza el por qué. Todos los niños quieren tener el balón.

Su cuerpo.- A pesar de que nos parezca que el niño tiene que jugar con el balón, no sabe correr, no sabe girarse, no sabe en definitiva utilizar su cuerpo. Entiendo a aquellos que piensen que el trabajo del entrenador e enseñarle fútbol pero, ¿y si la coordinación es imprescindible para jugar al fútbol? ¿Alguna vez habéis pensado en cómo corren vuestros niños? ¿Puede ser que para mover el pie derecho tenga que pedirle permiso al izquierdo? ¿Saben cúal es el pie derecho y el izquierdo? ¿Puede ser que al girar casi se caiga? Ante que de formar a un futbolista, hemos de crear un deportista

Éstos son algunos de los aspectos relacionados con los niños que tendremos que analizar, existiendo muchas otras características, os animo a que investiguéis sobre los vuestros, cada edad, es diferente.

Por último, me gustaría haceros ver, la dificultad que entraña para un niño cualquier acción en fútbol, pues quizás nunca lo pensasteis. ¿Sabéis algo de la percepción, la toma de decisiones y la ejecución?

La próxima semana analizaremos lo que un simple pase dentro de un partido puede significar para el niño, y seguiremos desarrollando el triángulo niño, fútbol y entrenador.

Esta semana haceros preguntas sobre vuestros niños, cada entrenador tendría que conocer a los suyos, recordad, que nadie mejor que vosotros para conocerlos, analizarlos, observarlos, lo que diga gente que no está en vuestro lugar servirá de ayuda, pero nunca será la solución definitiva, estudiad, formaros, investigar, que ahí radica el secreto del éxito con vuestros muchachos.