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01:09h. Viernes, 06 de diciembre de 2019

En este espacio del que dispongo en esta web, por el cual estoy muy agradecido, trataré de expresar mis opiniones, mis ideas; mi visión del deporte base, que actualmente podemos observar en cualquier campo de fútbol, pabellón o pista. Nunca desde una perspectiva meramente crítica, que de ello también hablaremos, si no desde un punto de vista que nos permita pensar; pensar en lo qué hacemos, pensar, en cómo lo hacemos, pero lo más importante, pensar en por qué lo hacemos

¿Por qué entrenas a un equipo de niños?, ¿por qué les corriges?,  ¿por qué les gritas?; ¿por qué seleccionas estos o aquellos ejercicios para tus entrenamientos? ¿Por qué haces ese calentamiento? ¿Por qué no haces calentamiento?

Podría seguir… Pero simplemente expreso todas las preguntas que me he hecho continuamente estos años como entrenador, tanto hacia mi persona como hacia los demás. 

No sé en qué momento o lugar vino a mi cabeza el primer por qué, pero considero que es aquello que me hace mejorar, que hace que tenga que buscar respuestas, que tenga que buscar soluciones.
Vamos a analizar semana a semana cada pregunta que nos pueda surgir relacionada con el mundo del deporte, cada pregunta que tendríamos que hacernos como parte que somos del deporte base, como máximos responsables en algunos momentos de la formación y educación tanto personal como deportiva de niños que están en nuestras manos. 

Mi objetivo como ya expresé antes no será otro que haceros pensar, buscar la razón y el motivo, buscar en tus adentros, buscar en libros, artículos o simplemente preguntar.


Una de mis preguntas para vosotros es la siguiente:
¿Por qué entrenas a un equipo de niños?

Todas vuestras respuestas serán válidas, están en vuestro interior, ¿por qué estáis dispuestos a mojaros, a pasar frío, a gastar vuestro tiempo libre en entrenar a unos niños?, ¿a desesperaros cuando las cosas no salen?, ¿a aguantar a padres molestos?

Cada uno tendrá su respuesta, repito, todas válidas de inicio, pero… ¿no os sentís responsables de algo?. Quizás cada uno tenga su visión, pero estoy convencido de que ese grupo de niños que nosotros tenemos en nuestras manos, son nuestra responsabilidad, y no me refiero solamente al mero hecho de cuidarlos, vigilarlos; si no a la responsabilidad de educarlos y guiarlos, de mejorarlos, tanto a nivel educativo como a nivel deportivo. 

Y ante tal responsabilidad, ¿no creéis que debemos ser mejores?, ¿no pensáis que podemos ser mejores? Pues una vez sepáis el por qué sois entrenadores, una vez tengáis claro cuál es vuestra motivación, que la encontraremos, empezaremos a ser mejores, pues si hay un por qué en lo que yo hago, siempre tendré la certeza de que he pensado sobre ello, de que me he preocupado para saber algo, y seguramente, siempre tenga un objetivo, hacia el cual será más fácil dirigirme.

Para finalizar, os hago participes de una cuestión muy importante para vosotros, dedicad un instante a preguntaros ¿por qué vienen los niños a nuestro entrenamiento?, porque es divertido, porque aprenden, porque les enseño, ¿por nuestros gritos?, ¿por esos ejercicios de filas eternas?, ¿por esas charlas interminables que entienden con esfuerzo o no entienden?

Cada niño, al igual que cada persona tiene sus propias motivaciones, nos sorprenderíamos si pudiésemos saberlas, yo trato de conocer las de mis jugadores y las tengo en cuenta, ¿vosotros?


Simon Sinek: Cómo los grandes líderes inspiran la acción (subtitulos español)